Los días eternos
Y los días no tan eternos,
Pasan
Y nunca volverán.
Cambios repentinos
De vuelta a una rutina
Que pasa por delante de nuestros ojos,
Ante nuestras manos.
Manos conocidas,
Manos aún por conocer.
Manos cerradas,
Abiertas…
Manos que se juntan,
Que se separan…
Que se echan de menos
Que se odian…
Hay tantas manos por descubrir
Ante nuestra vida
Que nos hace ilusión pensar
Que llegaremos a tener
Unas manos únicas
Que nos puedan acariciar de tal manera
Que…
¿QUÉ VOY HA DECIR QUE NO SEPAIS?
Ese calor que dan las manos más preciadas,
Más encantadoras del mundo
Y de los tiempos:
Las manos del amor.
P.D: Lo malo es que pueden aplastarte cuando menos te lo esperes.
“Cerré la puerta de la entrada, dejé caer el bolso al suelo, y mi alma se derrumbó por completo…” (25/02/07)
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